Te busco, te busco yo…


¿Has oído el canto de ese pájaro?
22 Marzo, 2007, 9:34 pm
Archivado en: Inspiradora, Pequeños sentidos

El discípulo se quejaba constantemente a su Maestro Zen: «No haces más que ocultarme el secreto último del Zen». Y se resistía a creer las consiguientes negativas del Maestro. Un día, el Maestro se lo llevó a pasear con él por el monte. Mientras paseaban, oyeron cantar a un pájaro.«¿Has oído el canto de ese pájaro?», le preguntó el Maestro.«Sí», respondió el discípulo.«Bien; ahora ya sabes que no te he estado ocultando nada».«Sí», asintió el discípulo. 

Si realmente has oído cantar a un pájaro, si realmente has visto un árbol…, deberías saber (más allá de las palabras y los conceptos). 

¿Qué dices? ¿Que has oído cantar a docenas de pájaros y has visto centenares de árboles? Ya. Pero lo que has visto ¿era el árbol o su descripción? Cuando miras un árbol y ves un árbol, no has visto realmente el árbol. Cuando miras un árbol y ves un milagro, entonces, por fin, has visto un árbol. ¿Alguna vez tu corazón se ha llenado de muda admiración cuando has oído el canto de un pájaro?

                                                                               Tony de Mello


3 comentarios por mucho
Dejar un comentario

Que cierto lo que publicas hoy,es asì,ver desde uno y sin conceptos,vaciò de contenidos y sentir esa muda admiraciòn.Un abrazo

Comentario por fiorella

[...] 10:13 pm Guardado en: General Todavía tengo capacidad de asombro y … Buscando algo de Anthony de Mello , un jesuita sabio que vivió en la India, me encontré primero con el sitio en el cual el vaticano [...]

Pingback por Perplejidad « Te busco, te busco yo…

[...] (ver otro cuento aquí) [...]

Pingback por Los bambúes « pequeños sentidos




Dejar un comentario
Línea y párrafo se rompe automáticamente, direcciones email nunca se muestran, permitido: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>