Te busco, te busco yo…


lejanías/cercanías
7 octubre, 2007, 10:09 pm
Filed under: como agua entre los dedos... el amor

…porque mañana ya es hoy en tu horizonte…



Todavía
7 octubre, 2007, 7:20 pm
Filed under: Inspiradora | Etiquetas: , ,

… y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
todavía.
Benedetti.



Maraña

Lunes, mis alumnos, el sol, el campo. Por la tarde clases para mí, “Las representaciones sociales”, y descubrir una vez más que nos engañan, que los medios nos ocultan.
Martes, las guarderías. Los chicos que pocos asisten. Un Estado ausente, inequidad, chicos que no aprenderán de la misma manera que otros, simplemente porque nacieron en un lugar equivocado, parece ser, se empeñan en que creamos eso. Clases por la tarde. Un llamado a la noche con la posibilidad de un trabajo nuevo, mejor remunerado.
Miércoles, hablemos de las Enfermedades de Transmisión Sexual y de las adicciones, y te asomas a mis ojos y me asomo a tus preguntas, y te sentás al lado mío así atendés la charla. Los chicos y las chicas otra vez. Y los folletos con parejas de todo tipo, qué adelantados estamos aquí. Clases por la tarde. Completar ese curriculum que ya tiene 5 hojas y me agobia a mis 34 años. Clases por la tarde, los tobas, los invisibles, los políticos y sus estrategias de marketing.
Jueves, lo del trabajo. Paro recordando a Fuentealba. Biblioteca a la tarde, clases, ruido.
Viernes, el campo de nuevo. Celebración, cantos, procesión. Ritos que pierden vertiginosamente su significado y ellos tan empeñados en mantenerlos a toda costa. Por la tarde, el deseado descanso. Ya cobré el sueldo, pasó un mes más.
Sábado y descanso, la semana fue correr y correr, sentir y pensar todo al mismo tiempo, y que así es fin de año, y que se vienen los padres a ver qué pasa con sus hijos, tan buenos, tan estudiosos.

En la maraña, en este correr y correr, tu voz cada día, un ratito, un rato y horas en el mesenger. Qué te estás preparando para la cena, cómo te fue en el curro, cómo estás, cómo estás, cómo estásssssssssssss!!! Cómo estoy, cómo sigo mañana con tu caricia virtual, cómo pasa el tiempo y qué suerte que así sea. Y te extraño y me acurruco a tu sonrisa, a tu imagen dentro mío. Y de a poquito, desentraño la maraña, te vuelvo a mirar, tu voz se hace lugar y ya no hay más ruidos. Y ya está, puedo volver a empezar.



Está pasando-me
1 octubre, 2007, 10:52 pm
Filed under: como agua entre los dedos... el amor, Pequeños sentidos

Ya es tarde, se me cierran, casi, los ojos. Tanta vida hoy. No quiero irme a dormir sin dejar-te-me escrito que algo cambió y algo está cambiando en mí. No es la primera impresión, no es el revoloteo de las mariposas(aunque también). Va teniendo el color de lo cotidiano.
Va quedándose conmigo porque brota de mí, y estoy dejando que así sea. Va dejando su estela. Va imprimiendo una huella. Va dejando ver, como a través de un vidrio esmerilado, un poquito más allá. Una intuición. Una sospecha. Un brote germinal. Me está pasando algo.



Vaya…
21 septiembre, 2007, 8:09 pm
Filed under: General

cristianos



Elogio de la pregunta
20 septiembre, 2007, 9:40 pm
Filed under: Desde el pie, Palabras mayores

La pregunta para mí es una de las realidades de nuestro lenguaje más abrumadoramente humana: la pregunta es horizonte abierto, es fragilidad, es vulnerabilidad a lo nuevo, es el reconocimiento certero de la más íntima certeza, la certeza de la incerteza.
Y me gusta la pregunta en castellano, sí, la que tiene dos signos, que es pregunta desde el comienzo hasta el final, toda ella ignorancia, toda ella no-saber.
No todas las preguntas son preguntas en realidad, están las preguntas que contienen respuestas, están las cargadas de un “deber ser” inmutable, están las preguntas preocupadas, atadas, despojadas de libertad. No, esas no son preguntas. Las preguntas suponen, a priori, un despojo de sí. Las preguntas no son demandas, sino ofertas. Ofrecimiento de sí a la sorpresa, a la novedad, a lo inconcluso, a lo incompleto, a lo no-pensado.
Estoy enamorada de la pregunta y de las preguntas. Y, ¿cuáles son mis preguntas?



Los Lapachos
20 septiembre, 2007, 2:06 pm
Filed under: Desde el pie, General, Inspiradora, Palabras mayores

Encontré este texto, por ahí:

Para los hombres del sur, el lapacho es imagen de dureza y resistencia. Con su madera se fabrica aquello que debe soportar la intemperie y los atropellos de la fuerza animal. Las mejores tranqueras son de lapacho, lo mismo que los bretes y las mangas.

Pero el hombre del sur conoce de éste árbol, solo su madera. Es decir, lo ha visto despojado de toda su realidad natal, desnudo en su escueto servicio. Para el que no conoce el lapacho más que en su misión, su principal cualidad es la resistencia y la dureza de su madera que no se pudre.

Y sin embargo no hay cosa más tierna que el lapacho, cuando se lo va a encontrar entre los montes misioneros. Es un árbol esbelto, femenino en su talle. De hojas suaves y luminosas, que el viento mueve casi sacándoles un gesto humano. Su copa se abre allá arriba como un rostro sobre un tronco sin desperdicio y sin espinas.

Y en septiembre, el lapacho es una niña quinceañera. Antes de recuperar sus hojas, se viste todo de rosado en un reventón de flores que regala en abundancia, embelleciendo la geografía que lo acoge. Es el centinela de los montes, que descubre antes que los demás la llegada de la primavera. Lo que el Jacaranda es en azul , el lapacho lo es en sonrojo. El invierno lo despoja de sus hojas pero antes de volver a vestirlo, la primavera le regala toda su ternura que sólo la selva virginal puede entregar a sus criaturas.

Es un árbol que crece lento. No tiene apuros. Sabe esperar en la fidelidad de sus ciclos, viviéndolos uno a uno con intensidad, tanto en sus desnudeces invernales como en sus derroches de vida. Su madera se va haciendo lentamente por eso logra ser tan resistente. No necesita ser descortezado como el quebracho su resistencia le llega hasta la piel. Cuando se entrega, se entrega entero.